Dodgers, campeones de la Serie mundial

Los Dodgers de Los Ángeles conquistaron su segundo campeonato en cinco temporadas al reponerse de un déficit de cinco carreras con la complicidad de tres fallos defensivos de los Yankees, sometiendo el miércoles 7-6 a Nueva York para sentenciar la Serie Mundial en cinco juegos.

Elevados de sacrificio de Gavin Lux y Mookie Betts en el octavo inning ante Luke Weaver completaron la remontada en el Yankee Stadium.

Para obtener el octavo campeonato de una franquicia que se fundó en Brooklyn, uno de los cinco distritos de Nueva York, los Dodgers se convirtieron en el primer equipo en la historia de la postemporada que ha quedado abajo por cinco carreras o más, ha borrado luego ese déficit, ha vuelto a rezagarse y de todas formas ha terminado ganando el juego.

Aaron Judge y Jazz Chisholm Jr. sacudieron jonrones consecutivos en el primer inning y un sencillo remolcador de Alex Verdugo mandó fuera al abridor Jack Flaherty en el segundo. Un jonrón de Giancarlo Stanton en el tercero contra Ryan Brasier estiró a 5-0 la delantera de los Yankees.
En tanto, el abridor de los Yankees Gerrit Cole dominaba a placer.
Blake Treinen sobrevivió un atolladero de dos corredores en circulación y un out en la parte baja al retirar a Stanton con un elevado y al ponchar a Anthony Rizzo.

Walker Buehler, de relevista por primera vez desde 2018, sacó en orden el noveno.

Cuando Verdugo se ponchó abanicándose para el último out, los Dodgers salieron despedidos hacia el montículo. Coronaron un año en el que acumularon 98 victorias para la mejor marca de las mayores durante la temporada regular.

Shohei Ohtani, la estrella japonesa adquirida por Los Ángeles el pasado invierno con un monto récord de 700 millones de dólares, respondió convirtiéndose en el primer jugador con una temporada de 50 jonrones y 50 robos. Pegó dos hits en 19 turnos en la serie, limitado a un sencillo tras sufrir a dislocación de su hombro izquierdo durante un intento de robo en el segundo juego.

Freddie Freeman aportó un sencillo remolcador de dos carreras y empató el récord del Clásico de Otoño con 12 impulsadas, fijado por Bobby Richardson a lo largo de siete juegos en 1960. El primera base fue proclamado como el Jugador Más Valioso de la serie.