El sueño de debutar con los Tomateros de Culiacán dejó de ser una promesa para convertirse en realidad para Jesús “Pollito” Higuera, quien vivió una noche inolvidable al estrenarse en la Liga Mexicana del Pacífico con imparable en su primer turno. El escenario no pudo ser más simbólico: casa llena y la misma tribuna donde hace años se sentaba como aficionado.
Su estreno marcó más que una estadística; fue la confirmación de un proceso que comenzó en categorías menores y que tomó fuerza en su reciente participación con los Piratas de Campeche en la Liga Mexicana de Beisbol, donde llamó la atención por madurez ofensiva y consistencia en el campo. Ahora, la oportunidad llegó en el invierno, y el joven infielder la aprovechó con temple.
“Lo disfruté muchísimo. Era una mezcla fuerte de emoción, nervios y agradecimiento”, compartió tras finalizar el encuentro. El hit en su debut, dijo, fue la recompensa al trabajo acumulado y al enfoque en los detalles que había entrenado para este momento.
Con sonrisa amplia y mirada firme, Higuera reconoció que el reto apenas comienza. Su meta inmediata es clara: consolidarse en el verano con Campeche como jugador regular y construir un lugar permanente en la estructura de Tomateros.
El pelotero de Culiacán destacó también el respaldo recibido dentro del clubhouse y la apertura para las nuevas generaciones. Señaló que el manager Roberto Vizcarra ha insistido en una filosofía simple: aprender rápido, mantenerse competitivo y aprovechar cada turno como si fuera el primero.
Antes de abandonar el campo, Higuera dedicó el debut a quienes lo acompañaron en el camino y a quienes ya no están para verlo. "Esto es por mi familia, por los que creyeron en mí desde el inicio", expresó, todavía con esa energía de quien acaba de abrir la puerta a una nueva etapa.
