La organización de los Tomateros de Culiacán explicó que la continuidad de Roberto Vizcarra al frente del equipo durante la primera vuelta respondió a un análisis más amplio que el simple lugar en la tabla. Aunque el conjunto guinda cerró en el séptimo puesto, la directiva subrayó que la diferencia con las posiciones superiores fue muy reducida y no reflejaba de manera justa el desempeño general.
Según el balance del club, apenas un par de triunfos que se escaparon en juegos cerrados habrían impulsado a Tomateros hasta los primeros lugares, incluso dentro del top tres. Por ello, señalaron que vincular el séptimo lugar únicamente al trabajo del mánager habría sido una lectura equivocada del rendimiento colectivo.
“La tabla no cuenta toda la historia. Con dos victorias más, el escenario habría sido completamente distinto. Evaluar a Vizcarra solo por ese sitio no correspondía a la realidad del equipo”, sostuvo la directiva durante el encuentro con medios.
La dirigencia también profundizó en los factores que incidieron en el paso irregular del club en esta primera mitad. El aspecto más crítico, indicaron, fue la falta de solidez en la rotación abridora, situación que influyó directamente en varios juegos que se terminaron perdiendo a pesar de bateos oportunos y un relevo que ha sido de los más confiables del circuito.
“Tenemos una ofensiva que ha respondido y un bullpen que compite entre los mejores de la liga. La diferencia ha estado en la falta de un abridor extranjero que marque estabilidad. Es una pieza que no hemos dejado de buscar y seguimos trabajando para encontrarla”, explicó la directiva.
