Lo que comenzó como una temporada cuesta arriba terminó por convertirse en una historia de resistencia, fe y madurez competitiva. Leo Heras, uno de los referentes de los Algodoneros de Guasave, vive una campaña que pocos imaginaban al arranque del torneo. En entrevista habló del camino recorrido, su inesperado rol protagónico y el reto mayúsculo que representa enfrentar a los Tomateros de Culiacán.
Heras reconoció que el inicio del certamen fue complicado para el conjunto guasavense, al grado de tener que jugar “como en playoffs” desde la segunda vuelta. Esa presión constante, lejos de quebrarlos, terminó por forjar el carácter del equipo. La serie ante Jaguares de Nayarit fue el primer gran filtro. “No fue nada fácil, en playoffs no hay rival sencillo, y menos ahora que nos toca enfrentar una final de este calibre contra Culiacán”, señaló el jugador.
En lo individual, la temporada quedará marcada como una de las más importantes de su carrera. Leo Heras se proclamó campeón jonronero de la Liga Mexicana del Pacífico con 14 cuadrangulares, un registro que sorprendió incluso al propio pelotero. Además, se convirtió en el líder histórico de triples del circuito con 41, reafirmando su impacto ofensivo y su lugar en los libros de récords del beisbol invernal mexicano.
“Es una bendición que no esperaba. Todo se lo agradezco a Dios; sin Él nada de esto hubiera pasado. No es mi estilo de juego, todo se fue dando conforme avanzaron los juegos y todavía me sorprende. Trato de mantener los pies en la tierra y con la mayor madurez posible”, confesó Heras.
En el aspecto físico, el cañonero aseguró sentirse bien, aunque con la cautela lógica tras un pequeño desgarre en la pierna. Actualmente aporta como bateador designado, sin dolor, pero consciente de no excederse. “No intento hacerme el héroe. Todos somos importantes y cada quien puso su parte para estar aquí”, subrayó.
Esa identidad colectiva, explicó, es la base del éxito de estos Algodoneros, una mezcla equilibrada de jóvenes y veteranos como Emmanuel Ávila o “Wolverine” Álvarez, quienes encontraron su rol en el momento clave. “No éramos el equipo con reflectores, pero supimos qué aportar con lo poco que teníamos. Llegamos tarde a esa fórmula, pero justo a tiempo para salvar el pase a playoffs y superar la primera ronda”, apuntó.
De cara a la serie ante Tomateros de Culiacán, Heras reconoció que el descanso ha sido benéfico, sobre todo para el pitcheo, aunque no pierde de vista la jerarquía del rival. “Ellos tienen mucha experiencia en estas instancias y vienen de una remontada muy complicada. Si queremos avanzar, debemos cometer menos errores y jugar casi perfecto”, concluyó.
