Lamentable situación se vivió durante la mañana del viernes 27 de enero, cuando la afición de los Cañeros de Los Mochis derribó la valla que demilitaba el recorrido hacia las taquillas, en donde adquirían el pase para el sexto juego de la serie final ante los Algodoneros de Guasave.
Muchos lamentos se hicieron llegar en redes sociales, ya que muchos de los presentes se habían quedado a dormir desde una noche anterior, cuando de pronto, la multitud hizo esfuerzo demás, para aplastar a muchos de los que se encontraban por delante. Por consiguiente, la fanaticada salió corriendo hacia la taquilla para hacerse de un lugar de la manera menos correcta, provocando leve lesiones en algunos de los interesados en presenciar el sexto juego. Este hecho retrasó la venta de los boletos por espacio de tres horas. Posterior a ello, la directiva verde reforzó la seguridad para evitar que los presentes continuaran haciendo desmanes y poder mantener el entorno de forma pacífica. Cabe señalar, que también hubo venta de boletos vía internet, sin embargo, no pasaron más de cinco minutos cuando estos se agotaron. Mientras tanto, Gerardo Vargas Landeros, alcalde del municipio, exhortó a los fanáticos a que asistan a ver el juego en las pantallas gigantes que se instalarán en palacion municipal, recordándoles que es imposible el acceso de los miles de fánaticos al Chevron Park.
Los Cañeros de Los Mochis buscan ganar el sexto juego de la serie final para evitar que esta se valla a lo máximo, y así romper una sequía de veinte años sin alzar el gallardete de la Liga Mexicana del Pacífico.
