Culiacán, Sin. A 21 de febrero del 2023.- Hablar de Jaime Blancarte Pimentel es traer el recuerdo del hombre que por su visión e ingenio hizo rentable el negocio de béisbol profesional en México, donde un simple juego de pelota lo convirtió en un espectáculo para toda la familia teniendo como su principal caso de éxito la organización de los Tomateros de Culiacán junto a la familia Ley López.
A un año de su dolorosa partida su legado se ha convertido en una prueba difícil de superar, ya que se convirtió a lo largo de casi 50 años en un excelente promotor y directivo de las dos ligas profesionales más importantes del país (LMP y LMB), razón que le valió el mote dentro del béisbol profesional como el ( "Pelón Mágico") siendo un adjetivo por referencia al elemento de éxito que a cada proyecto le emprendía.
Su pasión por el béisbol lo llevo a cubrir diferentes facetas dentro del profesionalismo, iniciando su trayectoria a mediados de la década de los 70 en el estadio Teodoro Mariscal como consecionario de alimentos y más tarde adquiere la franquicia de los Venados de Mazatlan junto al empresario Narciso Orona.
Su mayor idilio con el rey de los deportes comenzaría en 1989 como asesor deportivo de los Tomateros de Culiacán a invitación expresa del empresario Juan Manuel Ley López , pero a partir de 1993 asume la gerencia general de la Organización Guinda, comenzando con ello una transformación radical en la manera de convertir el béisbol en un espectáculo familiar y para todas las edades, arrancando la era de la Nueva Generación Guinda.
Ese año el viejo y obsoleto estadio municipal Angel Flores paso de ser el anticuado escenario para convertirlo en un majestuoso parque de pelota con una ambientación fuera de serie que incluía nueva iluminación, graderíos más cómodos, aforo más amplio, una calidad de sonido de primer nivel, pantalla animadora y la primer pantalla gigante en los estadios de América Latina.
Aunado a la ambientación también logró conformar un equipo competitivo con jugadores estelares en México y algunos de ellos comensaban abrirse paso en el béisbol de las grandes ligas, en ese ínter lograron disputar tres series finales de manera consecutiva alcanzado un bicampeonato y un título de Serie del Caribe.
Su trabajo en la organización guinda se constituyó de tres etapas de 1989 a 2002, de 2007 a 2012 y de 2015 hasta sus últimos días.
Su trabajo también incluyó labor en organizaciones como Algodoneros de Guasave dentro de la LMP y también en el béisbol veraniego con Saraperos de Saltillo, Rieleros de Aguascslientes y en el nacimiento de los Toros de Tijuana.
Fue uno de los principales innovadores de las Series del Caribe y Mazatlán y de las dos únicas en Culiacán siendo estas últimas consideradas como las de mejor organización en cuanto a logística y espectáculo.
Hablar de Jaime Blancarte pudiera llevarnos horas y horas, pero en resumen se puede decir que el padre, esposo, amigo, jefe pasó de ser un visionario del béisbol a una leyenda. A un año de su muerte aún duele su partida.
