Redacción
CULIACÁN, Sinaloa._ Tal parece que, a unos días de iniciar su administración, el gobernador (todavía) electo, Rubén Rocha Moya continúa barajando cartas para definir la titularidad de las carteras más importantes.
Algunas ya las ha “destapado” de manera gradual, como es el caso de las secretarías de Educación y de Salud.
Pero, específicamente en el deporte, cuya importancia la ha subrayado hasta el cansancio el propio presidente Andrés Manuel López Obrador -como una forma de combatir la violencia y enfermedades-, debe fijarse en perfiles que cumplan a cabalidad con los requisitos que el cargo amerita, más allá de amistades y lealtades, es decir, cuotas y cuates.
En ese sentido, de los nombres que suenan para ocupar el Instituto Sinaloense de la Cultura Física y el Deporte (Isde) sobresale el de Francisco Javier Pérez Parra, reconocido entrenador cuyos discípulos Paralímpicos y convencionales han alcanzado fama mundial y que recibiera el Premio Estatal del Deporte en Sinaloa 2013 por su vasta trayectoria.
Este “viejo lobo del mar” ha sido director del Instituto Municipal del Deporte y la Cultura Física de Culiacán entre otros cargos desempeñados.
Definitivamente, tendría una gran valía al frente del Isde. Su preparación académica y profesional, así como su cercanía con Rocha Moya le pondrían la dirección en la "bolsa del pantalón", sin embargo, esta posibilidad no le quita el sueño y, diplomático como es, bien podría estar haciendo equipo desde cualquier trinchera con quien ocupe la titularidad de dicho organismo, llegue quien llegue.
Su gran capacidad la pondría, sin dudarlo, al servicio del deporte, ese que López Obrador destaca que debe usarse “para que haya una actividad que fortalezca el espíritu y aleje al niño, al adolescente, al joven, de las conductas antisociales, también el deporte como medicina preventiva”.
En otras palabras, sería un gran acierto, también, poner la experiencia del Entrenador Nacional de Deporte para Ciegos y Débiles Visuales a disposición de quien ocupe la dirección general del Instituto que, dicho sea de paso, ya necesita ser redireccionado hacia la meta que se ha planteado la Cuarta Transformación. Sin mezclar el genuino espíritu de servicio con intereses y beneficios propios, pues.
El actual director, Carlos Verdugo Aguilar, apenas en mayo pasado recibió la estafeta de manos de su antecesora, Paola Moncayo Leyva, cuya administración ha sido catalogada como gris y que la Auditoría Superior del Estado detectó, en 2017, excesivos pagos de percepciones ordinarias y extraordinarias por un monto de 324 mil pesos para 21 mandos medios y superiores.
Esa fue la tercera ocasión que el mando pasaba a otras manos. La primera vez fue con Emigdio Martínez, quien pasó la dirección a Juan Martínez Barreda. La segunda vez fue Armando “El Kory” Leyson Castro al dejar el cargo a Juan Pablo Urías y posteriormente a Vicente Urías López (QEPD).
Francisco Javier Pérez Parra, coach, capacitador, escritor y entrenador deportivo, especialista en la influencia de la mentalidad positiva en el logro de metas, es garantía de resultados porque así lo ha demostrado a lo largo de toda su trayectoria así que si no lo vemos en la titularidad esperamos que su basta experiencia sea aprovechada al lado de quien tome el importante timón del deporte sinaloense.
