En el campo de entrenamiento de los Tomateros de Culiacán se encuentra Pedro Osuna, hermano de los ligamayoristas Roberto y Alex Osuna, quien participa como invitado con la ilusión de ganarse un lugar en el roster de la próxima temporada de la Liga Mexicana del Pacífico.
El lanzador expresó sentirse “muy bendecido” y agradecido con Dios, la Virgen de Guadalupe, así como con la directiva y el cuerpo técnico por la oportunidad de competir. Para Osuna, llegar a una organización como Tomateros significa cumplir un sueño de infancia, mismo que comparte con sus hermanos en el mundo del béisbol.
La invitación surgió gracias a las conexiones dentro del circuito invernal. Roberto Vizcarra, su mánager en su debut profesional, lo contactó durante la campaña pasada en Los Mochis. Posteriormente, el gerente Ray Padilla también intervino en las gestiones, en parte gracias a la relación con sus hermanos en los Charros de Jalisco, equipo con el que Pedro ya había tenido experiencia en la LMP.
El pitcher considera que ha madurado con los años y ahora cuenta con mayor control sobre sus picheos. “Ya no soy un tirador, como se decía antes, he mejorado mucho y me siento listo para ayudar en lo que se ocupe, aunque sea una entrada”, declaró.
Tras un verano destacado en la Liga Clemente, Osuna apunta al 15 de octubre como su gran meta: “uniformado con Tomateros esperando el bien”.
