Manny Barreda escribió un nuevo capítulo en su trayectoria dentro de la Liga Mexicana del Pacífico al llegar a 500 ponches en su carrera, pero su actuación no fue suficiente para evitar la derrota de Tomateros de Culiacán, que cayó 6-3 ante Jaguares de Nayarit.
El momento histórico se dio en la primera entrada. El derecho necesitaba dos ponches para conseguir la marca y los firmó rápidamente: primero ante Francisco Acuña y después frente a Ricardo Valenzuela, quien quedó guardado en la historia como el bateador del registro.
Barreda, quien vive su temporada número trece en el circuito, alcanzó la cifra en su entrada número 600 lanzada. Fue seleccionado por Culiacán en el Draft de 2014 y debutó ese mismo año. Tras tres campañas con rol de relevista, pasó a Cañeros de Los Mochis, donde se consolidó como abridor y lanzó un sin hit ni carrera en 2016 contra Naranjeros. De vuelta con los guindas, suma tres títulos y presencia continua en las últimas siete finales de la LMP.
Sin embargo, la noche no acompañó al hito. En 5.2 entradas permitió seis imparables y cinco carreras limpias, además de otorgar cinco bases por bolas y ponchar a cinco rivales. El encuentro significó su tercera derrota de la campaña (2-3).
Jaguares tomó el control desde la tercera entrada con un ataque de cuatro carreras, aprovechando errores defensivos y batazos oportunos de Ricardo Valenzuela, Jesse Castillo y Niko Vázquez. En la sexta y octava entradas ampliaron la ventaja hasta dejar la pizarra 6-0.
Tomateros evitó la blanqueada en el noveno episodio, cuando Luis Roberto Verdugo conectó cuadrangular con Joey Meneses y Fernando Villegas en base, recortando la diferencia a tres.
El triunfo quedó en manos de Jared Wheterbee, quien solo permitió dos hits, regaló tres boletos y recetó cinco chocolates.
La serie concluirá mañana. Luis Cessa (1-2, 4.13) abrirá por Culiacán, mientras que Omar Saínz (0-0, 1.08) hará lo propio por Jaguares, en un duelo donde los guindas buscarán emparejar cuentas.
