Bundy centra su atención en la Serie del Caribe y deja en suspenso su futuro con Tomateros

Guadalajara, Jal.— Lorenzo Bundy ha optado por mantener la mirada fija en el presente. El mánager de México Verde–Tomateros de Culiacán dejó claro que cualquier definición sobre su continuidad al frente del club quedará para después de la Serie del Caribe, torneo que concentra por completo su atención y la del equipo.

“Todavía no platicamos de eso. Tenemos el compromiso aquí y ya habrá tiempo para hablar del futuro con los Tomateros”, expresó el estratega, sin abrir espacio a especulaciones ni adelantar decisiones de cara a la próxima campaña.

La participación de Bundy en el Clásico Caribeño no solo representa un nuevo reto deportivo, sino también un capítulo sin precedentes para la organización guinda. Por primera vez en su historia, los Tomateros son dirigidos por un mánager extranjero en una Serie del Caribe, un hecho que añade un componente especial a la experiencia del equipo en el certamen regional.

El técnico estadounidense no es ajeno a este escenario. Suma tres participaciones previas en Series del Caribe, aunque con resultados que no le han sido favorables. En las ediciones de 2000 con Mayos de Navojoa y 2007 con Naranjeros de Hermosillo, cerró con marca de 1-5 en ambas ocasiones, bajo el formato de round robin que se utilizaba entonces, con dos enfrentamientos entre representantes de cada país. En esos torneos, sus equipos cayeron en los primeros cinco encuentros y solo lograron una victoria en el cierre.

Su desempeño más competitivo se dio en 2009 al frente de los Venados de Mazatlán, cuando terminó con récord de 3-3 y se mantuvo con posibilidades de campeonato hasta la parte final del torneo. Sin embargo, una derrota clave ante Venezuela, representada por los Tigres de Aragua, inclinó la balanza a favor de los sudamericanos, que finalizaron con 5-0 y dejaron a México sin opción de disputar la corona en Mexicali.

Bundy llegó al timón de los Tomateros durante la segunda serie de la Segunda Vuelta de la temporada invernal y de inmediato logró una respuesta positiva del equipo, al encadenar 11 triunfos en 12 juegos. Ese impulso permitió a Culiacán cerrar la fase regular con marca de 40-28, ubicándose en el segundo lugar general tanto en porcentaje como en juegos ganados.