{"id":40410,"date":"2024-03-08T10:51:30","date_gmt":"2024-03-08T17:51:30","guid":{"rendered":"https:\/\/www.puntociegoeditorial.com\/web\/?p=40410"},"modified":"2024-03-08T10:51:30","modified_gmt":"2024-03-08T17:51:30","slug":"tres-mujeres-tres-historias-una-misma-lucha","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.puntociegoeditorial.com\/web\/2024\/03\/08\/tres-mujeres-tres-historias-una-misma-lucha\/","title":{"rendered":"TRES MUJERES\u2026 TRES HISTORIAS: UNA MISMA LUCHA."},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La sala se inunda de un suave aroma\u2026 se mezcla con el ambiente que, aunque tenso al principio, poco a poco se relaja y fluye una conversaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tres sillones adornan una esquina de la sala\u2026 y tres mujeres los ocupan, cada una camina lentamente al suyo y se posicionan\u2026 Adem\u00e1s de ser mujeres, tienen en com\u00fan ser pacientes de c\u00e1ncer.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La primera en contar su historia fue Alma Ver\u00f3nica Vega, ella no ha concluido su tratamiento por lo que el tema lo tiene a flor de piel, brillan sus ojos y lo que en un principio le era dif\u00edcil, hoy fluye con naturalidad, recuerda que cuando recibi\u00f3 la noticia, se quiso morir\u2026 fue lo peor, mil im\u00e1genes, y posteriormente pens\u00f3 en sus tesoros.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2026. Logr\u00f3 superar angustia, miedos y desesperaci\u00f3n gracias a tres grandes pilares: Su f\u00e9 en Dios, se aferr\u00f3 hasta con los dientes y se encomend\u00f3 al todo poderoso reconociendo que ser\u00eda su voluntad la que prevalecer\u00eda; el segundo pilar, su m\u00e9dico onc\u00f3logo a quien le agradece paciencia, sabidur\u00eda y consejos de amigo; y, el tercer pilar, su familia porque desde el primer momento la cobijaron y le dieron el \u00e1nimo y fortaleza para pasar el proceso. Posteriormente, llegaron sus amigas del Voluntariado de la Secretar\u00eda de Salud que la cobijaron y hasta le hicieron una peluca que orgullosa, luce coquetamente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La segunda guerrera, Susana Medina, reconoce que durante a\u00f1os no pudo pronunciar la palabra, estaba enojada porque le quit\u00f3 lo que m\u00e1s amaba, a su madre quien muri\u00f3 de c\u00e1ncer de mama siendo ella muy joven; incluso, en alg\u00fan momento, recuerda haber estado, no enojada sino sentida con su progenitora porque nunca le platic\u00f3 por lo que estaba pasando, solo la vio con fortaleza sobrellevar el tratamiento y verla apagarse poco a poco.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hasta que un d\u00eda enferm\u00f3 tambi\u00e9n su padre, el se\u00f1or Medina, cae en el Hospital. Y la narraci\u00f2n se interrumpe\u2026Susana tiene que hacer un breve espacio para pasar el trago amargo, entonces contin\u00faa con voz entre cortada porque \u201centend\u00ed a mi madre y le di las gracias\u201d. Y narra que siendo ella madre soltera, el se\u00f1or Medina, su padre, fue m\u00e1s que un abuelo para su hijo: fue padre y amigo y c\u00f3mplice y, tras dejarlo en el hospital y lleg\u00f3 a su casa, quien sale a recibirla y con el rostro cubierto por la ansiedad y necesidad de saber del abuelo, el ni\u00f1o pregunta \u201c\u00bfva a regresar?\u201d. Susana no tuvo valor ni palabras para decirle \u201cNo\u2026\u201d y tuvo que mentir, mentirle al ser m\u00e1s amado para que no sufriera, y fue entonces que levant\u00f3 los ojos al cielo y le pidi\u00f3 perd\u00f3n a su madre porque hasta entonces comprendi\u00f3 lo que su progenitora debi\u00f3 haber pasado y sufrido para evitarle a sus tesoros un sufrimiento. \u201cAhora, estamos en paz\u201d, concluye.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dinora Rojo, fue la tercera en narrar su historia, pero no la menos emotiva. Sus ojos se iluminan con una l\u00e1grima porque ahora puede platicar, gritar a los cuatro vientos que es sobreviviente, que en alg\u00fan momento, lleg\u00f3 a un consultorio y le dijeron \u201ctienes c\u00e1ncer\u201d y al salir tuvo que participar en un convivio familiar, tener que continuar con la vida y sonreir\u2026 guardarse emociones, angustias y tritezas, esconder la insrtidumbre, que nadie se diera cuenta que ella pudiera estar muriendo, guardar silencio, ser esclava de palabras guardadas y evitarle el sufrimiento a sus seres queridos\u2026 hasta que se llega el d\u00eda de la primera quimio y es cuando tiene que externarlo, grande fue su sorpresa cuando se da cuenta que no est\u00e1 sola, que hay muchas personas adem\u00e1s del c\u00edrculo familiar que la entienden y el padecimiento pasa a segundo plano\u2026 ella es el ser m\u00e1s importante y debe asimilarlo porque el estado de \u00e1nimo es vital para superar el reto, aunque sigue en vigilancia, los d\u00edas ya no son amargos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Alma Ver\u00f3nica, aunque ya termin\u00f3 el tratamiento y el mal se encuentra bajo control, tiene que esperar cinco a\u00f1os aproximadamente para ser declarada libre; ahora, sabe que sonreir es la mejor medicina, se refugia en las amigas que nunca la abandonaron y se respalda en su familia, su m\u00e9dico y su fe, sus tres grandes pilares.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Susana, ahora sabe que un par de pechos, que se los tuvieron que extirpar para salvar su vida, no la hacen menos mujer, hoy se mira al espejo y se dice a s\u00ed misma que m\u00e1s hermosa; grita la palabra maldita, la deletrea y la ve de frente y le susurra, no me vas a vencer.<br>Dinora coincide con sus amigas, reconoce que el apoyo emocional es la base para aceptar y avanzar; ahora ayuda a otras mujeres y les cuenta su propia vivencia, sabe que compartir es la mejor forma de vivir y comparte vida y experiencias, por lo que se siente triunfadora.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Son tres mujeres, tres historias, una misma lucha que d\u00eda a d\u00eda realizan y, cuando amanece, dan gracias y viven, intensamente porque, coinciden en se\u00f1alar que solo tienen el d\u00eda de hoy como regalo de Dios.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-1 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\">\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"blob:https:\/\/www.puntociegoeditorial.com\/818923d1-1bc3-40c9-907d-cd83b772f2d6\" alt=\"\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"blob:https:\/\/www.puntociegoeditorial.com\/5fb24a7e-5c01-4c1f-823e-9e10ccde9d5b\" alt=\"\"\/><\/figure>\n<\/figure>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La sala se inunda de un suave aroma\u2026 se mezcla con el ambiente que, aunque tenso al principio, poco a poco se relaja y fluye una conversaci\u00f3n. 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