Ciudad de México.- México está cansado de que las armas estadounidenses ensangrenten nuestras calles. Por eso estamos demandando a los fabricantes”, es el nombre del artículo de opinión, publicado en el Washington Post, en el que el consultor jurídico de la Cancillería mexicana, Alejandro Celorio, encargado de la histórica demanda contra empresas armamentísticas de Estados Unidos, insistió en que el daño que han hecho estas armas a México es “incalculable” más allá de la compensación económica que se pida en la corte.
El diplomático comienza su texto señalando que cada año, “alrededor de medio millón de armas, muchas de ellas rifles de asalto semiautomáticos, se trafican ilegalmente de Estados Unidos a México”. Y continua recalcando que solo en el año 2019, “esas armas se utilizaron para asesinar a 17.000 personas en nuestro país, es decir, 46 funerales todos los días durante un año, una tragedia insoportable para muchas familias desconsoladas”.

Esa es la razón, argumenta, por la que el gobierno mexicano presentó una demanda contra los fabricantes de armas de Estados Unidos. “Tenemos la obligación moral de utilizar todos los medios legítimos para proteger la vida de nuestros ciudadanos”, indicó.
Asimismo, detalló que México cuenta desde hace años con más de 17 estrategias específicas para enfrentar el tráfico ilícito de armas de fuego hacia nuestro país, programa amplios y ambiciosos que van desde asignar la administración de todas las aduanas al Ejército y la Marina, hasta impulsar importantes iniciativas en foros internacionales, como la Organización de Estados Americanos y Naciones Unidas.
Destaca además que se ha trabajado de manera conjunta y estrecha con el gobierno de los Estados Unidos, “con quien compartimos la prioridad de prevenir la afluencia de armas que genera violencia en México y Centroamérica que también genera un boomerang con oleadas migratorias y drogas ilícitas, drogas que destruir y acabar con la vida de innumerables ciudadanos estadounidenses”.
