En el 2020, Luis Ángel Verdugo fue anunciado como una de las primeras firmas de los Tomateros de Culiacán para la campaña 2020-2021 de la Liga Arco Mexicana del Pacífico. A diferencia de muchos prospectos, el oriundo de la capital sinaloense logró debutar en su primer año dentro del róster, momento que recordó_con mucha emoción. “Al principio estaba nervioso, pero se dio el resultado y gracias a Dios se dio el primer ponche también”, recordó Verdugo aquella noche de 28 de octubre en Hermosillo, Sonora.
Y esa sensación no era para menos, ya que el pelotero, con ese entonces 17 años, lanzaba profesionalmente con el equipo que siempre observaba en el mítico estadio Ángel Flores. “Es un orgullo pertenecer al equipo de donde nací, que iba a ver cuando era niño, y gracias a Dios se me dio esa oportunidad”, destacó.
Para Verdugo, esta es su tercera pretemporada con el conjunto guinda y siente que a pesar de tener una corta carrera, tiene más madurez y no solamente se visualiza dentro del primer equipo, sino que Luis Ángel tiene como consigna personal ser parte de la rotación abridora. “Me siento contento de volver a iniciar con el equipo que soñé desde niño. Está dura la competencia, pero empezamos con todas las ganas para tener un lugar en el equipo. Quiero buscar un lugar como pícher abridor con Culiacán”, declaró.
El ser abridor no es nuevo para él, ya que en la pasada temporada de la Liga Mexicana de Beisbol desempeñó ese papel con los Piratas de Campeche. Al inicio de la temporada pasé por un momento al tener una lesión en mi hombro; me perdí la mitad de la campaña, pero logré salir de la lesión y continué la segunda vuelta como inicialista. Me quedó un gran aprendizaje, que es no agachar la cabeza por más que estemos pasando por un mal momento”, explicó el joven derecho, que llega a este campamento con números de 1-4 en diez juegos que vio acción con los filibusteros, cinco de ellos en calidad de abridor. Mientras que en dos años con los Guindas ha podido subir al montículo en siete juegos.
